¿Cómo se ocupa un territorio desde la imágen?
10/9/2026
Ailén Rios y Guillermo Dorfman
¿Cómo se ocupa un territorio desde la imágen?
Una investigación sobre la influencia de las imágenes en la construcción del relato histórico.
Introducción
Si buscamos ‘Malvinas’ en Google Images nos encontramos con una colección de imágenes en el orden de lo geopolítico, los primeros 10 resultados se componen de cuatro mapas políticos y satelitales, dos fotos de la guerra que muestran soldados y explosiones, una imágen de la bandera que levantaron los jugadores de la selección en el marco del mundial de fútbol emplazada en las islas gracias a la inteligencia artificial y por último pocas imágenes reales del paisaje de las Islas Malvinas acompañando un artículo que habla de un conflicto entre Trump e Inglaterra por la soberanía del territorio.
Cuando realizamos la misma búsqueda pero con la palabra ‘Falklands’ el panorama es totalmente distinto. Vemos un único mapa, una foto de un soldado inglés sometiendo soldados argentinos y muchas fotos de las islas, paisajes, casas, fauna y flora. Estas imágenes se presentan junto a artículos como “How to visit the Falkland Islands Guide” o “The 10 Best Places to Visit in the Falkland Islands” . La imágen que acompaña a Malvinas es una imágen de conflicto y muerte mientras que para los ingleses el imaginario Falklands se construye como un pintoresco destino de vacaciones.
Los diferentes mapas entre una búsqueda y otra nos dan pistas sobre la utilidad de estos, los mapas de Malvinas son acercamientos que nos permiten aprender y observar un lugar que tenemos prohibido visitar sin antes estar sometido a la burocracia más tediosa, mientras que el mapa de los resultados por Falklands muestra una vista general del cono sur, con una escala que muestra las islas muy pequeñas. Quienes no crecieron en sudamérica necesitan pistas contextuales para poder ubicar las islas en un mapa.
Nuestro relato sobre Malvinas se construye desde la infancia, forma parte del conjunto de historias y relatos de Argentina. Fuera de Argentina la historia no se enseña de la misma manera, y esto no es casual, invisibilizar la historia es quitarle veracidad al relato, como dice Regis Debray “...todo lo que «no hay que ver», se considerará no-ser, engaño visual o falso pretexto” (1994, p. 301).
Es difícil como sudamericanos pensar como un inglés, nuestra verdad sobre Malvinas difiere mucho de la verdad “global”, que fue construida desde el relato de las potencias angloparlantes.
Proponemos revertir el relato y dejar huellas de nuestra identidad en el terreno digital.
¿Cómo se ocupa un territorio sin estar presentes?
El film Fuckland (2000) de José Luis Marquès, plantea un interrogante similar y resuelve desde un punto de vista biologicista y racial valiéndose de una violencia predatoria sobre los cuerpos (embarazar mujeres nativas y de esa forma crear una descendencia Argentina en el territorio, eje temático de la película). Nuestro proyecto lejos de poner el eje en términos nacionalistas y hereditarios únicamente, busca romper con el aislamiento de un territorio, acercar a él las costumbres, imágenes, y personas que habitan en nuestra demografía, y con ellas darle un nuevo significante a la pregunta ¿qué hubiera pasado si pudiéramos habitar, vivir, conocer y vacacionar en ese lugar que nos arrebataron?
Nuestra propuesta es atacar desde el imaginario. Indexando fotos simuladas de ciudadanxs argentinxs vacacionando en las Islas Malvinas asociando estas imágenes a la palabra Falklands para sabotear el régimen de visibilidad algorítmico. Para Debray “Una visibilidad no se refuta con argumentos. Se reemplaza por otra” (1994, p. 300); imponiendo este simulacro de normalidad batallaremos con el imaginario global del conflicto por la soberanía de Malvinas. Cuestionando a través de la imágen recreada, haciendo eje en la imagen como medio para expresar una opinión.
En Lo Fotográfico, Rosalind Krauss interroga al respecto de la función social de las fotografías, cita a Bourdieu quien indica que la extensión cultural de la fotografía nos exige de alguna forma definirla en términos de funciones sociales. “...En parte es la propia fotografía la que motiva estas reuniones familiares. Forman parte del fantasma colectivo de la cohesión-familiar y la cámara fotográfica es, en este sentido, un instrumento proyectivo y un elemento del teatro qué elabora la familia para convencerse de que está reunida e indivisa.” (Citado en Krauss, 2002, p. 221). Bourdieu define de forma muy precisa la fotografía como probatoria, resultado y objetivo de un hecho social como la conformación familiar. Sin embargo, si prescindimos de la necesidad de la reunión física para crear la foto, utilizando medios digitales para generar sólo las imágenes, estas ya no representan un testimonio de un ritual que, aunque actuado, requiere de una reunión física. Es el simulacro el que reemplaza al hecho por completo: ingresamos en el terreno de lo Hiperreal, como lo define Jean Baudrillard.
Tomando estas reflexiones nos preguntamos qué pasa con la representación de esas fotografías en la generación de imágenes artificiales, ¿Donde se ubica ese sujeto social? ¿Qué se rompe cuando el artificio fotográfico se puede manipular de tal forma que ya no sea la acción de sacar una foto lo que cree una imagen, sino una máquina operando con datos, información y manipulación? ¿Podemos utilizar esta maquinaria ajena en pos del apremio de modificar el orden social, o al menos dirigir la mirada sobre estas problemáticas?
De la ocupación de un territorio a la ocupación de un Imaginario
Las imágenes de guerra ocupan un lugar particular en nuestra cultura visual, porque nos permiten acceder a acontecimientos que suceden lejos de nosotres. Susan Sontag plantea en su escrito “Ante el dolor de los demás” que mirar una fotografía de sufrimiento no equivale necesariamente a comprender los acontecimientos, las imágenes necesitan también una narración, un contexto y una posición desde las que ser interpretadas.
Esta cuestión resulta especialmente significativa en un presente donde la guerra forma parte de nuestra cotidianeidad visual. Bombardeos, cuerpos, cuidades destruidas como fotos que pasan entre publicidad, imágenes familiares, entretenimiento. La guerra se convierte para los “espectadores” en una sucesión de imágenes dentro de un flujo visual.
Nuestro proyecto busca utilizar la misma lógica de circulación de imágenes pero desplazandola. En lugar de producir nuevas imágenes del conflicto de Malvinas y la guerra, buscamos producir imágenes de lo que queda por fuera de ello: la posibilidad de una vida cotidiana, personas que recorren el territorio, hacen turismo, toman mate, descansan. No para negar la existencia del conflicto, sino para preguntarnos porque determinadas formas de habitar un territorio predominan sobre otras.
En este sentido la inteligencia artificial se convierte en una herramienta pertinente. Su capacidad para producir imágenes de situaciones inexistentes permite construir un archivo alternativo. Esta operación dialoga con la obra de Felipe Rivas que en su serie Un archivo inexistente (2024), utiliza la IA para imaginar y dar visibilidad a memorias silenciadas por la historia.
La potencia del archivo generado es incrementado por facilidad para replicarlo por cualquiera simplemente utilizando un prompt.
Bollati detalla como Fox Talbot hablaba en 1844 sobre la facilidad de la reciente fotografía para retratar una gran cantidad de fuentes simultáneas, “Se requería el mismo esfuerzo para producir la fotografía que mostraba 1 vasija que para la fotografía que mostraba 100” (Bollati, 2024, p. 7).
La generación de imágenes usando inteligencias artificiales lleva un proceso aún más sencillo y fácilmente serializable, un único prompt nos permite generar infinitas variaciones de un mismo concepto que, si bien similares, nunca vamos a obtener dos veces la misma composición de píxeles.
Es en esta serialización masiva de las imágenes donde buscamos generar un impacto, creando un imaginario que puede resultar inverosímil si se examina con detenimiento, pero que en conjunto presentarán una nueva realidad. Como señala Gombrowicz, “a través de la repetición se crea la mitología” (citado en Bollati, 2024, p. 13).
BIBLIOGRAFÍA
● Debray, R. (1994). Vida y muerte de la imagen. Paidós
● Bollati, M. (2024). Apuntes sobre imágenes generadas con IA. Artefacto
● Krauss, R. (2002). Lo Fotográfico. FotoGGrafía
● Baudrillard, J. (1978). Cultura y simulacro. Kairós
● Sontag, S. (2003). Ante el dolor de los demás. DEBOLSILLO
REFERENCIAS
● Fuckland (2000). José Luis Márques
● Un Archivo Inexistente(2024). Felipe Rivas San Martín
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